jueves, 13 de enero de 2011

El Despertar

Vale, hoy me ha ocurrido algo alucinante.

Me despierto a mediodía después de haber estado casi toda la mañana en el bar. Me levanto, me pongo el guante en la mano izquierda (como de costumbre) y me salgo al bar.

No sé por qué pero todo era diferente, me habían llamado a comer pero no podía distinguir nada, todo era muy diferente a la mañana anterior. La verdad es que estaba asustado, las paredes parecían de un color diferente, hasta la gente era diferente.

De repente me encuentro en un bar que desconozco por completo y sé que no estoy soñando, porque al salir de mi habitación me he golpeado con una pila de cajones de forma muy dolorosa y se dice que en un sueño nada duele. La verdad es que mi casa también era diferente ahora que lo pienso.

Estaba francamente asustado. No comprendía qué había podido pasar mientras dormía que hubiera cambiado tanto el mundo en el que había estado tan solo media hora antes.

Le echo huevos y me pongo a comer y mientras estoy comiendo una idea sobre lo ocurrido desfila por mi cabeza. Así que me levanto de repente y corro hacia mi habitación con la esperanza de que fuera cierto lo que estaba pensando.

Entro en mi habitación con miedo a lo que estaba a punto de descubrir, palpo el escritorio y allí estaban… eran ellas… sólo ellas tendrían la respuesta a mi situación. Allí estaban mis gafas.

No me las había puesto.
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