ENTRADA ANTIGUA, ACTUALMENTE YA NO OPINO ESTO, PERO COMO PASÓ POR MI CABEZA Y YO NO TENÍA INTERNET LO ESCRIBÍ PARA PUBLICARLO CON POSTERIORIDAD.
¿Qué soy exactamente?
Esta es la cuestión que me formulo constantemente. Con cada palabra, con cada suspiro que efectúo o recibo me viene a la cabeza la misma pregunta: “¿Qué soy yo?”.
Conforme yo veo las cosas, sólo soy un simple recuerdo de una experiencia demasiado arcaica que no dejará de repetirse. Puedo sentirme una expresión, una idea o un cúmulo de sentimientos pero sé que jamás seré nada similar. Sé que nada de eso me pertenecerá jamás.
Cuando me miro en un espejo sólo logro ver otro espejo. Un espejo que refleja a alguien que no soy. Un espejo que refleja a alguien que no deseo ser. Un espejo que manifiesta mis deseos sin acompañarlos haciéndolos confundir con los de los que me rodean a modo de engaño.
¿Pero engaño para quién?, quizá sólo para mí por no querer creer aquello que sé.
Jamás podré ser yo mismo. Jamás podré dejar de ser ese espejo que sólo refleja lo que se desea reflejar haciendo caso omiso a mis deseos. Dará igual lo que haga o deje de hacer porque jamás voy a conseguir nada.
No importa quién soy yo o quién quiero ser porque nunca lo voy a lograr. No importa lo que yo diga o lo que se me diga. No importa lo que yo demuestre o lo que se me demuestre. No importan las ideas que yo tenga o las ideas que se tengan sobre mí. No importa lo que yo sienta o lo que se sienta por mí.
Nada importa ya porque cada vez veo más claro que nunca lograré ser yo mismo.
¿Qué soy yo exactamente? Una aglomeración de ideas y sentimientos expuestos a esperanzas ajenas que ven en mí un sosiego para sus propios deseos. Para sus propias ideas y para sus propios sentimientos.
¿Qué soy yo exactamente? Un pobre iluso que aspira a poseer aquello que posee el tiempo. Aquello que posee el recuerdo. El recuerdo del cual soy esclavo. Ese recuerdo que nunca dejará de perseguirme.
Ahora sé lo que soy. Ahora sé lo que espero de mí. Sólo deseo evitar mi quiebra para poder seguir reflejando lo que aquellos que se aventuren a mirarme sin saber cómo observarme quieran ver.
Sólo, lo que quieran ver.
Imprimir artículo
No hay comentarios:
Publicar un comentario