jueves, 3 de marzo de 2011

He dejado el bar.

Como algunos de vosotros ya sabréis, dejé el bar el día 17 de febrero.

¿El por qué?, bueno, podría decir que porque la gente ya no acudía como antes, que la ley reguladora del tabaco me jodió la vida, etc. Ese no es para nada el motivo.

El motivo es que desde que nos dieron en alquiler el local, recién pintado y nuevecito del todo, como acabado de construir, el suelo se ha ido yendo abajo. Como consecuencia, las paredes se han agrietado, el suelo se ha abierto, la talla se ha abierto y en varias paredes hay una holgura donde cabe el dedo pulgar.

No sólo esto.  El bar estaba construido sobre escombros, sobre una base de escombros por lo que por abajo, circulaban familias enteras de ratones. Durante el tiempo que hemos estado ahí hemos tenido una verdadera plaga de roedores. De todos los tamaños y colores.

A continuación voy a publicar las fotos que tomé del local y sus interiores, hace más de dos años. Si por aquel estaba así ya, imaginaos cómo estará ahora.


Arrastra la barra azul para desplazarte por las imágenes.
Clica la imagen que desees. Clica abajo a la derecha para agrandar la imagen.

AAARRRG!! SE ME QUIEREN FOL**R!!


Para empezar, debo decir que la persona que se me quiere fol**r es la protagonista de este link.

Pues en efecto, este ser se empeña en tener sexo conmigo. Mi hermana, que es su "muy mucho mejor amiga", habla con ella constantemente y ella siempre le dice lo mismo.

-Tu hermano está muy guapo ahora que tiene novia.
-Si tu hermano no sabe fol**r envíamelo y yo le enseñaré.
-Dile a tu hermano que se venga a dormir conmigo, si no quiere no le haré nada, pero que se venga conmigo.
-ETC., ETC., ETC.

De hecho, una de las cosas que me ocurrió y que no pude postear porque no tenía internetfue la siguiente.

Estaba ella (o eso, da lo mismo) en el bar (cuando aún yo tenía bar) y entro yo leyendo un mensaje que me acababa de enviar mi novia. Me quedo de pie dentro del bar leyendolo y me dice ella:

-¡Uh!, qué guapo estás ahora que tienes novia, ¿no?

Yo no le respondo, sigo leyendo el mensaje. Ella se aproxima a mi y me abraza. Poco a poco voy notando cómo el vómito trepa por mi garganta. La separo y me alejo de ella (entro en la barra, donde sus cortas patas superiores no pueden alcanzarme).

Me dice mi hermana:

-Tete, ¿te vienes conmigo a pasear a los perros?
-Hmmm... vale...

¡¡El bicho (mi hermana) me engaño!!, en realidad pretendía que yo estuviera con la putipuerca esa. Total, por no hacer el feo y como ya había dicho que sí, pues vooooyyyy...

Mientras estoy saliendo de la barra, mi hermana me acerca a los tres canes, cojo la correa y mientras paso por delante de la cerda, ella me pega manotada al culo y lo aprieta :S :S :S :S. Me arde todo el cuerpo de rabia y de agonía. Y estoy por agarrar una silla, mesa o extintor y reventarlo contra su nariz, pero me calmo...

Yo había cogido un cacho de queso de una cuña que se había comprado ese día, e iba jalandolo (comiéndolo) por la calle, de repente.

-Itzier, me das un poco. - dice la panchita de los huevos.
-No. - respondo yo firmemente.
-Arranca un trocito de queso y dáselo a la muchacha. - añade el bicho.
-No, no, pero dámelo con la boca... - ¡¡DICE LA MUY PUERCA!! ¡¡¡¡Y UNA POLLA COMO UN PORTAAVIONES LE DOY YO NADA CON LA BOCA!!!!

Pero esto no es lo único... Mi hermana insiste en acompañarla a su casa porque, como lleva a los tres chiquillos y es tarde... VALE, acompañémosla... Al llegar nos dice_

-Subis y os haceis algo, ¿no?
-No. - le digo - es tarde ya, nos tenemos que ir.
-¿Sube Itzier que te quiero enseñar una cosa.
-No.
-Vamos, sube un poco que quiero que veas algo y ya irás tú luego a casa.
-WTF? NO.

Al final fue que no, nos volvimos a casa y todo quedó en paz... o eso pensaba yo...

Un día posterior viene y me pide un bombón (café con leche condensada). Le digo que no queda leche condensada y suena esta conversación.

-Pues vas al baño y te muñes. - dice mi padre.
-¡¡Y LO QUE SAQUES PA' MI!!. - ¡¡¡¡¡RESPONDE LA ASQUEROSIDAD PERRUNA!!!!!

¿Pero cómo puede serse así joder?, ¿Cuesta mucho entender el NOOOOOOOOOO?

¡¡¡¡¡¡¡AAAAAARRRRRRGGGGGG!!!!!!!! ¡¡¡¡¡¡¡QUÉ PUTA RABIAAAAAA!!!!!!!

miércoles, 2 de marzo de 2011

¡¡PALETOS DE MIERDA HIJOS DE...!!

Lo siento, de verdad, siento mi reacción, ¿¿pero qué coño se puede esperar que me pase cuando veo algo como lo que he visto hace unos minutos??



¿¿¿¿ES NORMAL ESTO????

¿¿Entienden ahora mi reacción?? Por favor, opinen ustedes mismos...

¿Españoles pobres?

Seguimos preguntándonos por qué somos los españoles tan pobres en comparación con los estadounidenses. Bien, hoy yo os digo:

¿Cómo podemos llamarnos pobres cuando somos capaces de pagar por un litro de gasolina más del triple de lo que ellos pagan? Cuando nos damos el lujo de pagar tarifas de electricidad, gas, agua y teléfono (fijo y móvil) un 80% más caras de lo que les cuesta a ellos. ¿Cómo podemos  llamarnos pobres cuando pagamos comisiones por servicios bancarios y tarjetas de crédito el triple de lo que allí les cuestan, o cuando por un automóvil que a ellos les cuesta dos mil dólares nosotros pagamos el equivalente a veinte mil dólares? ¿Por qué nosotros sí podemos darnos el gusto de regalar dieciocho mil dólares (la diferencia) al gobierno y ellos no?

En Florida sí que son pobres. Por eso el Gobierno Estatal, teniendo en cuenta su precaria situación, les cobra sólo el 2% de IVA (más otro 4% que es Federal; total = 6%) y no el 18% como a nosotros, los ricos que vivimos en España.

Además, somos nosotros los que tenemos “Impuestos de Lujo” como son los impuestos por gasolina y gas, por alcohol, tabaco, cerveza, vinos, etc. que alcanzan hasta el 320% del valor original, y otros como: Impuesto sobra la renta, Impuestos sobre automóviles nuevos, Impuestos a los bienes personales, Impuesto a los bienes de las empresas, Impuestos de circulación y más. Y dichoso que todavía nos damos el lujo de pagar un 18% de IVA por cada uno de estos impuestos, además de los trámites y pagos nacionales y municipales (tasas).

Porque si nosotros no fuéramos ricos, ¿qué sentido tendría el tener unos impuestos Nacionales, Autonómicos y Locales de ese calibre?

¿POBRES?, ¿de dónde?

Un país que es capaz de cobrar el IMPUESTO A LAS GANANCIAS Y BIENES PERSONALES por adelantado (mediante retenciones) como España, necesariamente tiene que nadar en la abundancia, porque considera que los negocios de la nación y de todos sus habitantes siempre tendrán ganancias a pesar de saqueos y asaltos, mordidas, terremotos, sequía, invierno, verano, corrupción, saqueo fiscal e inundaciones (capaces son de cobrar los impuestos a un kiosco en la falda de un volcán en erupción).

Los pobres son ellos, los que viven en EE.UU. y que NO pagan impuestos sobre la renta si ganan menos de tres mil dólares al mes por persona. Nosotros tenemos además el IBI, Impuesto de basuras, Impuestos sobre consumo de agua, gas y electricidad.

Y aquí pagamos seguridad privada en bancos, urbanizaciones, municipales, etc. Mientras que ellos se conforman con la pública. Aquí hasta enviamos a los hijos a colegios privados y miren, señores, si serán pobres en Estados Unidos que hasta las escuelas públicas les prestan los libros de estudio previendo que no tienen con qué comprarlos, ¿ven?

A veces me asombra la riqueza de los españoles que pedimos un préstamo cualquiera y somos capaces de pagar el 8% mensual de interés, como mínimo. No como allí, que apenas llegan al 8% anual, justamente porque NO están en condiciones de pagar más.

Supongo que, como todo rico, tienen ustedes un automóvil y que están pagando un 8% o 10% anual del seguro; si os sirve de información, ellos pagan sólo doscientos cuarenta y cinco dólares por año. Y como nos sobra dinero, nosotros sí podemos efectuar pagos anuales en concepto de eso que llamamos IMPUESTO DE CIRCULACIÓN, aparte de la ITV, zona verde, zona azul, aparcacoches forzosos (gorrillas), etc. mientras que ellos allí no pueden pagar todos esos lujos y pagan sólo quince dólares anuales por el STICKER sin importar qué modelo de automóvil conduzcas, pero claro, eso es para gente de recursos.

¡¡¡ESO ES SER RICO!!!

Ser rico es tener ochenta y seis mil (86.000) concejales, casi nueve mil (9.000) alcaldes, diecisiete (17) presidentes de Autonomías, casi mil seiscientos (1.600) parlamentarios autonómicos, trescientos cincuenta (350) diputados en las Cortes, trescientos (300) senadores, doscientos (200) parlamentarios en Estrasburgo, una Casa Real, veinte (20) ministros y todos sus adláteres (paradójicamente, a menor rango, mayor sueldo, hay alcaldes que ganan más que el Presidente del Gobierno), todo esto para un país tan pequeño como el nuestro.

¡¡¡ESO ES SER RICO!!!

Vamos, nos quedamos en España porque somos RICOS. Son los pobres como ellos los que fueron a probar suerte a otros lados.

Ya me comentarán cómo les va con el nuevo presupuesto. Lo que sí es seguro es que nos aumentarán los impuestos de nuevo. Pero no nos preocupamos porque la inflación nos los va a diluir. Pero bueno, eso es lo de menos cuando se tiene el dinero para pagarlos, ¿no?

Y tengan por seguro que en el próximo discurso le vamos a dar un tremendo aplauso a nuestro presidente, sea cual sea su ideología.

Además, es lo que hay que pagar por vivir en la octava potencia mundial, el mejor lugar del mundo y el tercero donde la gente del planeta se siente más feliz.

¿Qué soy exactamente?


ENTRADA ANTIGUA, ACTUALMENTE YA NO OPINO ESTO, PERO COMO PASÓ POR MI CABEZA Y YO NO TENÍA INTERNET LO ESCRIBÍ PARA PUBLICARLO CON POSTERIORIDAD.




¿Qué soy exactamente?

Esta es la cuestión que me formulo constantemente. Con cada palabra, con cada suspiro que efectúo o recibo me viene a la cabeza la misma pregunta: “¿Qué soy yo?”.

Conforme yo veo las cosas, sólo soy un simple recuerdo de una experiencia demasiado arcaica que no dejará de repetirse. Puedo sentirme una expresión, una idea o un cúmulo de sentimientos pero sé que jamás seré nada similar. Sé que nada de eso me pertenecerá jamás.

Cuando me miro en un espejo sólo logro ver otro espejo. Un espejo que refleja a alguien que no soy. Un espejo que refleja a alguien que no deseo ser. Un espejo que manifiesta mis deseos sin acompañarlos haciéndolos confundir con los de los que me rodean a modo de engaño.

¿Pero engaño para quién?, quizá sólo para mí por no querer creer aquello que sé.

Jamás podré ser yo mismo. Jamás podré dejar de ser ese espejo que sólo refleja lo que se desea reflejar haciendo caso omiso a mis deseos. Dará igual lo que haga o deje de hacer porque jamás voy a conseguir nada.

No importa quién soy yo o quién quiero ser porque nunca lo voy a lograr. No importa lo que yo diga o lo que se me diga. No importa lo que yo demuestre o lo que se me demuestre. No importan las ideas que yo tenga o las ideas que se tengan sobre mí. No importa lo que yo sienta o lo que se sienta por mí.

Nada importa ya porque cada vez veo más claro que nunca lograré ser yo mismo.

¿Qué soy yo exactamente? Una aglomeración de ideas y sentimientos expuestos a esperanzas ajenas que ven en mí un sosiego para sus propios deseos. Para sus propias ideas y para sus propios sentimientos.

¿Qué soy yo exactamente? Un pobre iluso que aspira a poseer aquello que posee el tiempo. Aquello que posee el recuerdo. El recuerdo del cual soy esclavo. Ese recuerdo que nunca dejará de perseguirme.

Ahora sé lo que soy. Ahora sé lo que espero de mí. Sólo deseo evitar mi quiebra para poder seguir reflejando lo que aquellos que se aventuren a mirarme sin saber cómo observarme quieran ver.

Sólo, lo que quieran ver.

Los mejores episodios.

Voy a narrar los mejores episodios de mi vida, los que más me han divertido y en los que más feliz me he sentido.


Episodio número 1.- Descubrimiento del metal.

Cuando tenía siete años, escuché algo que me encantó. Un grupo llamado Deep Purple. Una música excepcional y que variaba muchísimo de lo que mi niñera (ya que mis padres pasaban el día trabajando) solía escuchar en casa, cosas como Camela, Pimpinela, etc.

Ese día fue algo sublime, noté cómo el corazón empezaba a latir con un extraño ritmo. Ese ritmo tan básico de batería, ese solo de guitarra que inspira tantísimo sentimiento. Fue concretamente la versión de “Somewhere Over the Rainbow” del disco “Stand in Line” de Deep Purple.

Debo admitir que aún ahora cuando la escucho, se me ponen los pelos de punta.

Entonces decidí seguir escuchando esa música, aunque lo que he escuchado no ha variado demasiado desde entonces. Se puede decir que soy heavy desde los siete años.


Episodio número 2.- Descubrimiento de mi soledad.

A la edad de ocho años descubrí que estaba completamente solo. Que no tenía amigos ni dentro ni fuera de los muros del colegio. Tan solo tenía el incondicional amor que pueden proporcionar los padres.

¿Por qué me alegró esto? Porque vi que no los necesitaba. Mientras los niños de mi colegio jugaban al futbol, yo estaba leyendo en la biblioteca o charlando con los profesores. Mis “amigos” fueron los profesores a quienes ahora admiro tanto.

Recuerdo que un año, llegó una profesora nueva, una profesora que ya había tenido mi madre. Doña J. (omisión de nombres). Todos los alumnos la odiaban pues era peor que un limón verde (todo el mundo sabe que el limón, cuando está verde está agrio). No obstante, yo logré ganármela y debo confesar que no lo hice a posta pues nunca he sido un lameculos. La tuve de mi parte durante un curso y medio (me la gané durante la primera mitad del cuarto curso, ella nos dio tercero y cuarto de primeria).

Otra cosa de la que me alegro de aquella época fue el exceso de tiempo del que disponía. Yo hacía mis tareas en casa y luego, en vez de salir a jugar me quedaba estudiando por mi cuenta (yo jamás he estudiado para el colegio) o leyendo. Materias como astronomía, física, matemáticas, historia, y un extenso “etc.” Empezaron a interesarme a una muy corta edad.

Yo siempre he ido un curso por delante de mis compañeros. Jamás he estudiado para ningún examen (tan sólo atendía en clase). Siempre me ha gustado el colegio y lo que le concierne.


Episodio número 3.- Encuentro “amistades”.

A los trece años una parte de mi se alegró exageradamente cuando conocí a gente con quien salir y a quienes me atreví a llamar “amigos”.



Episodio número 4.- Cazas de pijos.

Con la nueva gente que había conocido, iniciamos unas cazas de pijos por toda Algemesí. Cierto es que no les hacíamos nada, pero solo por verlos aterrorizados mientras los perseguíamos corriendo delante de nosotros con nuestras cadenas, nuestras pulseras de pinchos y demás valía la pena arriesgarse a recibir un sermón de la policía.

Esta etapa duró poco, pues uno de los integrantes del grupo dejó de parecerle gracioso pronto.


Episodio número 5.- Huyendo de la policía.

Dos de los integrantes del grupo en el que iba (DBV y MLL) y yo decidimos irnos a los campos que rodean el camino a “La Chopera” desde Algemesí a encender unos MISTOS DE DURACIÓN (son cerillas que duran entre diez y quince minutos). Se me ocurrió que cando pasara un coche podríamos salir por detrás encorvados agitando unos palos alzados, como si se tratase de vagabundos o de monstruos horrendos. También procurábamos reproducir los gritos más estridentes posibles. Lo hicimos durante harto rato. Salíamos gritando con palos en llamas y un machete que traíamos (para cortar cañas).

De repente vemos que viene un coche blanco a lo lejos, nos escondemos en el campo de inmediato para repetir el proceso. Cuando pasa por delante de nosotros, MLL se asusta al ver que es la policía, que va mirando adentro del campo, y echa a correr campo adentro. La policía frena completamente en seco. DBV y yo nos quedamos mirándonos y cogemos carrera detrás de MLL.

Nos escondemos en el campo, entre los matorrales de hierba y vemos como la policía entra al campo con linterna, buscándonos. Cuando el policía se aleja, seguimos corriendo en dirección al pueblo (dirección al Colegio Cervantes desde el polideportivo). Mientras corremos vemos cómo llegan más coches de policía. De repente, MLL no está junto a nosotros.

Llegamos a una verja que nos impide el paso y desde la carretera oímos: ¡SALID! Así que decidimos salir.

En la carretera hay un policía con una linterna en la mano izquierda que sostiene un arma de fuego empuñada en la mano derecha. Debo reconocer que ese día casi mancho los calzoncillos y me consta que DBV lo hizo.

Cuando nos ve salir, enfunda su arma y avisa al resto de policías. Pude observar que la carretera había sido cortada y que había a lo largo del tramo cortado numerosos coches de policía. En total recuerdo haber contado tres coches de la Local, dos de la Nacional y un coche de la Guardia Civil.

La policía había acudido porque alguien había avisado al 112 de una posible violación en los alrededores, al ver una hoguera y oír numerosos gritos de mujer. Rápidamente comprendí que se trataba de uno de los vehículos al cual habíamos “asustado”, el que había llamado a emergencias.

Mi mente empezó a idear rápidamente una ligera pero convincente coartada que comprendiera el motivo de la huida de la autoridad. Naturalmente debía tener fallos y no debe sonar creíble, pues una coartada perfecta canta muchísimo a mentira. Los policías nos obligaron a llamar a MLL, que se reunió con nosotros en pocos segundos. Más tarde nos pidieron la identificación y nos preguntaron por lo sucedido.

P - ¿Qué hacéis aquí?
R - Venimos de pescar.

P - ¿Y las cañas?
R - Nos las han robado.

P - ¿Dónde?
R - En “La Chopera”.

P - ¿Por qué huíais?
R - Nos hemos metido en el campo al ver el coche blanco acercarse pues han sido unos chicos con un Seat blanco los que nos han quitado las cañas de pesca. Estaban bebidos y nos han amenazado con darnos una paliza si nos volvían a ver. Él (refiriéndome a MLL) ha comenzado a correr al ver que era la policía, supongo que se habrá asustado. Nosotros lo hemos seguido por inercia.

P - ¿Son estas horas de ir a pescar?
R - Venimos de pescar anguila, la anguila se pesca de noche (y si llueve mejor).

P - Han llamado al 112 porque han avistado una hoguera y han oído gritos de mujer, ¿habéis oído algo?
R - Sí, en el polideportivo se oyen gritos de chicas y de chicos (esto es real, en el polideportivo, a unos setecientos metros de donde estábamos nosotros, se oían gritos de gente, parecía que estaban entrenando para algo, pero pasaban ya de las doce de la madrugada), supongo que estarán jugando a algo.

P - Sois los tres menores, así que marchaos a casa, coged la carretera e id en fila y por el lado izquierdo.
R - ¿Nos pueden llevar al pueblo?, es pos si nos topamos con los chicos.

P - Nosotros ahora haremos una barrida por la zona para revisar indicios de fuego y de paso buscaremos el Seat.
R - Buenas noches.

Seguimos por la carretera hacia casa, andando mientras, uno de los coches que permanecía allí nos acompañaba durante un trozo del camino. El otro coche que se había quedado se adentró en los campos.

Lo que más me satisfizo de esta experiencia es que vinieron seis coches a buscarnos… seis coches a dos policías por coche como mínimo (los policías nunca van solos en un choche patrulla y menos de noche) hacen un total de doce agentes. Y lo que detuvo nuestra huida fue una verja…

Puede que si la verja no hubiera estado, no me lo hubiera pasado tan bien…, no sé…


Episodio número 6.- Me separo del grupo.

Uno de los episodios de los que más me enorgullezco. Cuando mis “amigos” empezaron a jugar con porros y pastillas, decidí que aquello no era para mí y me separé de ellos. A los tres meses vuelvo a salir con ellos pero todo ha cambiado. A pesar de invitarme ellos a volver con ellos, empiezan a hablar mal de mí. Todos me cuentan sus problemas con los demás, todos odian a todos pero cuando están juntos son todos hermanitos del alma.

Decido irme del grupo definitivamente. Ellos siguen criticándome durante los meses consecutivos.


Episodio número 7.- ¡¡BENDITO SEA TUENTI!!

Un día, trasteando entre las fotos de los contactos de mis contactos, contacto con una persona de forma fortuita. Le doy mi MSN (dark__angelus@hotmail.es) y empezamos a hablar en serio.

Le cuento parte de lo que me atormentaba y ella a mí igual. Me pide consejo sobre su relación sentimental. No me gusta dar consejos sobre este tipo de cosas porque si luego pasa algo no quiero ser responsable de nada. No obstante, ella insiste tanto que la aconsejo.

El grupo con el que dejé de ir empieza a hablarle mal de mí. Cualquier otra persona habría dejado de hablarme si hubiera hecho caso a lo que “el grupo” decía de mi persona, pero ella no. Se niega a creer lo que numerosas personas le cuentan sin conocerme de nada.

Pasados varios meses, ella se convierte en una parte de mi mundo. Empieza a ser la cumbre de mi templo. Un día, envuelto en pánico, decido enviarle un mensaje de texto (SMS) jugándome la cumbre a cara o cruz. Afortunadamente, acierto al lanzar la moneda.

A día de hoy ha dejado de ser parte de mi mundo para convertirse en todo mi universo. Ha dejado de ser la cumbre de mi templo para convertirse los cimientos de mi existencia.

¡¡BENDITO SEA TUENTI!!


Capítulo número 8.- Un deseo…

El capítulo número ocho no está escrito.

Lo que deseo que suceda en él es vivir hasta el final como lo hago en el presente. A su lado, por y para ella.

jueves, 13 de enero de 2011

Vamos por partes.

Parte 1.


Me han ocurrido un millar de cosas desde que me quedé sin internet.

He contactado con la gente con la que iba hace casi un año, no es que desee volver con ellos pero cuando me aburro son buena compañía (:P). He dejado de pensar en animales voraces y mentirosos. He dejado de satisfacer mis deseos sexuales con mi gato (WTF??). He perdido el contacto con la gente de Latinoamérica con la que tanto hablaba y también con mi hermano Raydem (quizá esto sea lo que más me duela). He dejado de jugar a juegos que absorbían gran parte de mi tiempo diario. He dejado de leer en abundancia y de hacer casi cualquier cosa que me gustaba hacer. Y lo más importante que me ha ocurrido, me he enamorado.

Y es precisamente a esto último a lo que quiero dedicar esta entrada en este blog que llevo sin actualizar desde… pufff, o más…

La conocí por Tuenti, no sé muy bien cómo ocurrió pero empecé a hablar con ella (bendito sea Tuenti). Al poco tiempo se convirtió en algo más que una amiga, para mí era otra hermana. Ella, junto a Raydem, estuvo ayudándome durante demasiado tiempo a desprenderme de algo que a día de hoy aún me arrepiento de haber buscado (es el animal egocéntrico del que hablo más arriba).

Esta persona confió en mí cuando todos a mi alrededor hacían lo contrario. Ella jamás hizo caso a las habladurías hacia mi persona. Sin conocerme, creía mis palabras ante las del resto del “grupo” (grupo en el cual yo iba y del cual me desprendí). Confió en mí siempre pese a todo lo que se comentó de mi persona, arriesgándose a que lo que se hablaba fuera cierto. Yo aún era incapaz de ver todo eso.

Seguimos hablando periódicamente, hasta que logré despejar mi mente. Fue entonces cuando descubrí todo lo que había hecho por mí. También descubrí lo que le habían hecho a ella (ella lo dio todo por otro animal egocéntrico y egoísta, un despojo humano que no sirve ni para esconderse) y que había sido por mi culpa ya que mi consejo DEMANDADO participó en su equivocada decisión. Desde entonces ella rechazaba a todos los tíos que se abalanzaban sobre ella, o eso me hizo pensar.

Me citó a su cumpleaños. Fiesta a la cual no quería asistir aunque tampoco deseaba consentir que lo celebrara sola, di mi palabra de acudir al encuentro y así lo hice (jamás rompo una promesa). Fue una velada fantástica: paseo, cine y cena. Yo no la había visto en persona nunca, ni ella tampoco a mí y debo reconocer que me fascinó. Al poco de despedirnos ya deseaba volver a verla. Ella derribó todas mis defensas como si se bombardeara con un tanque una casa de cartón.

Quedamos el lunes día seis, una tarde espectacular y ella hace un comentario que no puedo reproducir. Mi mundo se viene abajo: cualquier esperanza, cualquier ilusión se derrite ante mí. Naturalmente no se lo hago saber pero permanezco gran parte de la tarde deprimido. Ella me bombardea con preguntas sobre mi estado de ánimo y yo me niego a responderlas.

Día siete de diciembre, no sé por qué escribo un mensaje de texto (SMS) con parte de los motivos que decidieron mi estado de ánimo el día anterior. Debato durante horas si debo enviarlo o no, pues el mensaje contiene una parte de mis sentimientos hacia ella y no sé cómo va a tomárselo. Tengo entonces muchísimo miedo de perderla cuando descubra dichos sentimientos porque “más vale pájaro en mano que ciento volando” y yo prefería tenerla de este modo que no tenerla.

Recuerdo haber llegado a la conclusión de no enviar el mensaje, pero cuando decido borrarlo mis dedos actúan en solitario, sin responder a mis órdenes. El mensaje es enviado. Entonces empiezo a temblar porque temía enormemente la respuesta, de hecho, no deseaba recibir una respuesta; no deseaba que me hablara nunca más, todo sea dicho.

Cuando recibo un mensaje, el móvil reproduce las 10-15 primeras letras. Cuando recibí su respuesta pude leer “Ya estoy hart…”. Pensé para mí: “ya la he cagao” y no abrí el mensaje hasta pasados veinte minutos.

Decidí abrir el SMS haciendo caso a mi más firme dogma. Lo hecho, hecho estaba y no podía cambiarlo, fuera lo que fuera.

El mensaje era todo lo contrario de lo que yo esperaba y continuaba diciendo: “… harta de seguir fingiendo. ¿Aún no te has dado cuenta de que me gustas?...”. Fue entonces cuando recibí el primer infarto metafórico de mi vida.

Ese día nos pusimos a salir y quedamos al día siguiente con mi animalito (o hermanita, como quieran llamarla) dando todo el rato por el bullullu. Eso es lo que ella (mi animalito) mejor sabe hacer.



Parte 2.


Yo siempre me he considerado un lobo solitario, alguien completamente dependiente que no necesita nada ni a nadie. He pasado los primeros veinte años de mi vida completamente solo, sin amigos, sin casi familia, ¿por qué iba a necesitar a nadie ahora?

La verdad, siempre me he reído de los que buscaban compañía en cualquier tipo de persona. Jamás he entendido por qué es tan importante el no estar solo. Siempre me ha parecido una tremenda estupidez. Yo siempre he rechazado el hecho de tener novia, nunca la he necesitado y siempre he dicho que yo jamás la tendría.

Yo nunca he amado. Nunca hasta ahora. Jamás había tenido la oportunidad ni las ganas… O simplemente no me salía de la po**a.

Durante veinte años he ido construyendo un muro a mi alrededor con las ilusiones perdidas. Un impenetrable muro. Una sólida y espesa pared que me libraba del exterior y donde yo me sentía a salvo de cualquier sentimiento que intentara entrar. Pues bien, ella ha conseguido que mi muro sucumbiera con un ligero soplo.

Dejé que ella se convirtiera en mi oxígeno (algo vital para cualquier ser vivo no marino) y ahora cada uno de esos sentimientos que se amontonaban en el exterior penetra en mí. Pero todos están irremediablemente canalizados hacia esa persona a la que cada vez quiero más y más.



Parte 3.


Cada una de sus miradas me proporciona una vida más. Cada una de sus caricias me otorga un edén de felicidad. Cada uno de sus suspiros me permite continuar a mí respirando. Cada uno de sus besos me concede un motivo para seguir adelante. Preferiría un instante a su lado que toda la eternidad en cualquier paraíso que se me pueda ofrecer (para los interesados: ofertas sólo por encima de 500.000€).

Por otra parte, cuando no estoy a su lado cada segundo se convierte en un año lleno de tormento sentimental y amarga diarrea vocal. La falta de su aroma es un infierno. La carencia de su mirada es similar a tener un ejército de negros sodomizándote (todos a la vez) constantemente. La ausencia de su presencia me arrebata el corazón y lo lanza a un pozo lleno de afiladas estacas metálicas.

Haría cualquier cosa por ella, lo que fuera. Contaría cada grano de arena de cualquier océano. Barrería desiertos enteros si lo pidiese. Excavaría en un suelo metálico con las uñas hasta llegar al corazón del planeta. Me pasearía descalzo por la superficie del Sol (pero lo haría de noche, para no quemarme). Mataría indiscriminadamente si la hiciera feliz (incluso a ti, amado lector).

De hecho, estoy convencido de que llegará un día donde deba elegir entre su vida y la mía, aunque esa decisión ya está tomada (y no ha de variar). Me arrancaría la vida si con eso pudiera salvarla a ella. Extirparía mis suspiros para que continuaran los suyos. Arrebataría mi existencia para extender la suya. Me despojaría de mi alma para sanar su espíritu. Agotaría mi último aliento para darle a ella uno más.

Sé que es muy fácil de decir, y que todo el mundo puede decirlo. No obstante no dejan de ser palabras vacías pues no todo el mundo lo cumpliría. Le prometí (y es muy difícil que yo rompa una de mis promesas) que así será cuando sea necesario.

No tengo mucho más que decir. Siento lo que digo pero no digo lo que siento. No puedo describir lo que siento por ella, no encuentro las palabras. De hecho, no existen las palabras y si las hubiera, no me servirían de nada pues se quedarían cortísimas al lado de mis sentimientos.

Esto me hace pensar… creo que voy a inventar las palabras exactas de lo que siento.

Por ella siento mucho rappatujsa, conclacova en exceso, una gran resquitomacedoría y un enorme fritopescaromántico gertuvodireáceo… Hmmm... de color azul…