domingo, 12 de septiembre de 2010

Nunca es suficiente.

En muchas ocasiones de mi vida diaria me veo obligado a elegir entre un NO y otros diez mil NO.

Sí, a la gente no le basta con preguntar las cosas una sola vez..., no... Tienen que reiterarse una y otra y otra y otra y otra hasta que te tocan definitivamente los cojones y revienta, desembocando en malas palabras, gritos y demás.

Mi madre es experta en este término. Hace escasos minutos:

-Toma, un helado.
-No quiero.
-Va, cógelo.
-Yo nunca como helados.
-Te lo he traido a posta.
-...
-Itzier... Cógelo.
-...
-Vamos, se me cansa el brazo.
-... (cojo el helado y lo dejo caer en el suelo)
-Dámelo.
-Cógelo tú.
-Tú lo has tirado.
-Yo no lo quería.

(el helado viene con su envoltorio individual).

¿¿Realmente es muy dificil entender el significado de la palabra monosilábica "NO"??, según la RAE:
1.- Para negar, principalmente respondiendo a una pregunta.

¿Cuándo bastará un simple NO para una respuesta donde se requiera una respuesta corta? ¿Cuándo me caerá esa breva?

viernes, 10 de septiembre de 2010

Destino.

¿Cual es el destino de cada ser?

¿Hay un único camino para él que debe seguir inevitablemente?

¿Todo lo que haga, diga, piense o de a concoer ya estaba escrito?

Sin descalificar a los que compartan estas opiniones, me parece una gilipollez pensar esto. Yo formo mi destino, aunque naturalmente no controlo cosas como mi muerte, o que me atropelle un ballenero.

No obstante, la CAPACIDAD DE ELEGIR es la única libertad que tenemos. Abosultamente en cualquier situación, podemos elegir. SIEMPRE.

-¿Y si alguien me pone un arma de fuego en la garganta y me dice <<chípamela o te "traqueotomío">>?
-Bien, yo puedo elegir que me "traqueotomíe".

-Vale, vale, ¿y si yo quiero ir a Estados Unidos pero no tengo dinero?
-Sigues habiendo decidido ir a Estados Unidos, que no puedas por circunstancias "X" es otra cosa.

-Ok, ¿Si tengo cáncer, no pueden operarme y no quiero morir?
-De nuevo, eliges no morir, pero es algo que no controlas.

Absolutamente SIEMPRE podemos elegir.

Como ya he dicho, no comparto esa idea de que aquello que elegimos ya está escrito. Creo que con cada decisión se abren nuevas puertas y se cierran otras. Creo que con cada decisión marcamos nuestro día a día de una forma constante. Arrepentirse por algo que hemos hecho es una estupidez, pues es algo que elegimos hacer y las puertas que se cerraron entonces NUNCA se volverán a abrir.

-"Ay si hubiera estudiado cuando me lo dijeron."
-"Ay si me hubiera portado bien con mi familia y amigos cuando ellos mismos me lo decían."

De qué sirven esos "Ay", ¿acaso tienen solución?

La gente suele llorarle a sus muertos. Esto es otra estupidez. A la gente se le debe llorar en vida, cuando aún puedes ayudarla. ¿Qué puedes aportar a una persona que ya no te necesita? Haz la vida más sencilla a aquellos que te rodean e vida y no tendrás que llorarles en muerte.

El momento de evitar ese "Ay", o esos lloros, es AHORA. Es el presente y se le llama así porque es un constante regalo, ya que se nos permite cambiar constantemente. AHORA es el momento de reparar todo lo que estamos haciendo para no arrepentirnos después. AHORA es el momento de entender lo que se nos dice. AHORA es el momento de cuidarse y cuidar a quienes amamos.

No preguntes NUNCA en qué puedes mejorar si vas a hacer caso omiso. Debes observarte, percatarte de quién eres, o en quién te estás convirtiendo. Lo bueno y lo malo que estás ganando y lo bueno que estás perdiendo (cualquier cosa mala que se pierda no debe tenerse en cuenta pues no nos hace ninguna falta).

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Lábrate un destino e intenta mantener su control, por duro que sea. 
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jueves, 9 de septiembre de 2010

Depravación absoluta.

Hace unos minutos estaba bromeando con un cliente y éste me pide una Litrona. Se la sirvo y me dice "déjame al alcance unos cacahuetes". Inclino la cintura y echo hacia atrás la espalda, le digo "cógelos tú mismo".

En ese momento sale "M.E.B." del baño y me hace "yo te los cojo, yo te los cojos" mientras su mano se avecina sobre mis genitales. De nuevo, las arcadas invaden mi cuerpo y noto como la hiel sube por mi garganta.

Le cojo la mano y se la aparto, pero él repite. Mientras tanto el cliente con el que bromeaba solo ríe. Aquí se acaban las bromas por hoy, pues con M.E.B. en el bar, es imposible hacer nada sin que él se entrometa.

¿Nunca acabará esto?, es decir, ¿tan difícil es entender la palabra "olvídame"?, ¿tan complicado es lograr que alguien te deje en paz?

Creo que lo más complicado de todo es tener que aguantar estas cosas. Porque tranquilamente le habría roto la pata al muy hijo de puta. Lo más difícil en general es, en realidad, tener que mantener la compostura ya que actúo como gerente de un centro público.

¡Nueva vida!

Acontecimientos recientes en mi día a día me han hecho ver mis innumerables posibilidades.

Me he dado cuenta de que me percato de las cosas con más rapidez. Entiendo mejor lo que la gente (y aquellos que no pueden considerarse gente) me dice. Todo esto me confunde y me da miedo porque hay muchas cosas que no quisiera saber y por desgracia las sé.

El motivo de esta entrada es el nombre de la misma. Me he propuesto cambiar completamente de vida. He caído en la cuenta de que nada pasado puede solucionarse. Todo lo que dije o hice queda grabado y no cabo la posibilidad de poder ser borrado. Todo lo que sucede a mi alrededor y escapa a mi control no merece mi atención.

Durante 16 años he sido ese tío que escucha. El tío que ayuda a todo el mundo sin esperar nada a cambio. El tío que aconseja a todo el que se lo pide. El tío que concede favores a raudales. El tío que se pasa horas escuchando (o leyendo) cómo uno de sus amigos se desfoga y ayudándolo a salir de su agujero. El tío al que todos toman el pelo a su antojo.

En definitiva, que estoy harto de ser el chaval al que todos le dan por culo.

Creo que se han acabado esos sentimientos de empatía. Se acabaron esos consejos inútiles. Se acabaron esas bonitas palabras que esperan alguna respuesta (por muy dura que sea, pro alguna) y que solo dan a conocer otro bacio en mi ser.

¿Sufrir?, eso es cosa del pasado. Sufrir es para los débiles y yo ya me he cansado de formar parte de ellos.

Frases como "La peor forma de extrañar a alguien es estar sentado a su lado y saber que nunca lo vas a tener." empiezan a disiparse en mi persona.

Creo que voy a empezar a decir lo que piense realmente de quien sea aunque ello me cueste su "amistad".

¡Nuevas medidas!
- Corazón duro, frío e inerte. Mente abierta y despejada.

¡Nuevas esperanzas!
-Ser un cabrón. Ya que solo así hay posibilidad de triunfar en esta abominable sociedad.

domingo, 5 de septiembre de 2010

Ludopatía

Algo que me ha impresionado al conocer la noticia esta mañana.

Hay un tipo, cuyo oficio desconozco pero que le retribuye diariamente, que viene al bar muchas veces (aunque no todos los días). Esta persona tiene dos hijos y un montón de deudas que pagar (lo sé por sus constantes "lloros"). No obstante, eso no le impide jugar a la máquina tragaperras.

Así es, el señor cuyas iniciales son "Q.B.B.", juega cada tarde-noche a la máquina tragaperras, dejándose una cantidad de dinero comprendida entre los 20 € y los 120 €, en cada ocasión. Cuando se le acaban los billetes, saca más y más, casi siempre en monedas pequeñas. Recuerdo en una ocasión, echó hasta una serie NUEVA de monedas en euros del año 2001. Una serie cuya bolsa nunca había sido abierta y que en uno o dos años más habría triplicado su valor (para coleccioistas).

Han venido varios acreedores buscándolo (nada chungo, siempre logra pagar, pero siempre tarde).

Hace dos noches echó 60 €. No obteniendo nada y pidiéndonos que le mantuviéramos la máquina apagada. Se la apagamos durante todo el día de ayer hasta que volvió por la noche y echó 60 € más. De nuevo sin obtener nada.

La verdad, me enfermiza este comportameinto. Alguien que tiene que mantener a dos criaturas y que no saca para comer, que se juegue de ese modo lo poco que saca cuando las posibilidades de ganar son inferiores al 10%.

Pero esto no es todo. Al parecer, según contaba hace más de un año, su actual mujer ya lo puso de patitas en la calle por este mismo asunto. Era adicto al juego en su juventud y juró no volver hacerlo para poder regresar con ella. Pero vuelve a las carga.

A veces, cuando ya ha echado ua cantidad importante, intento hablar con él. No me importa que tal o cual juegue para perder, cada quién con su vida que haga lo que quiera. Pero me sabe tremendamente fatal que una persona con tantos cargos familiares se esté jugando su salud y la de los que lo rodean de una forma tan estúpida.

sábado, 4 de septiembre de 2010

Pedante Returns.

De acuerdo, se que escribo mucho sobre él y todo muy seguido. Pero es que no puedo dejar pasar las ideas que se me vienen a la cabeza. Además, ya lo advertí. Escribiré todo en lo que piense si tengo la posibilidad de hacerlo.

Hace un ratote, el señor E.R.A. me ha tocado la bolsa (no literalmente) a dos manos. Primero diré lo que ha hecho y luego lo describiré por fascículos:
1.-Exceso de alcohol.
2.-Entra a la barra sin mi prmiso (o el de mis padres).
3.-Abre las cámaras de la barra a su antojo.
4.-Me sigue dentro de la casa.
5.-SIEMPRE tiene que ver lo que comemos, sea la hora que sea. ¡SIEMPRE!
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1.- Borrachez.

Al tipo no le basta con que le llene el vaso del cubalibre de ginebra..., nooo..., él quiere que rebose... ¡QUE NO QUEPA NADA MÁS! Si no lo hago, me salta con eso de: "pues no te lo pago".

Vasos:
1.- Se pone normalmente en cualqueir bar de esta ciudad.
2.- Pongo por costumbre, desde que abrimos el bar.
3.- Me exige el muy hijo de puta.
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2.- Entra en mi espacio.

Pues eso, E.R.A. entra detrás de la barra sin permiso de nadie y hace lo que le sale de los cojones allí. Se pone bebida, pone a otros clientes... Mis padrsw nunca le dijeron nada, pero podría arruinarnos por esto. Si le digo algo se enfada, y corre como una puta a la que no quieren pagar, a contarselo a mi padre.
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3.- Abriendo las cámaras.

Como suena. Cuando está detrás de la barra abre las cámaras y los cajones a su antojo. ¿¿Y si yo he matado a mi hermana y está en la cámara entre las Coca-Colas de botellín y los tercios de San Miguel y no quiero que nadie lo sepa qué??
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4.- Siguiendome.

Durante esta tarde-noche nos hemos quedado sin Coca-Colas en la cámara. Yo he decidido llenar la cámara más tarde, para no molestar con el ruido a la gente. El señor E.R.A. pide un cubalibre (el de arriba, número 3), le digo que la Coca-Cola está caliente. Me dice que le da igual. Voy adentro, traspasando una puerta con un gran cartel dorado donde pone PRIVADO. Entro en el almacén, cojo la caja de Coca-Cola, me doy la vuelta Y ME LO ENCUENTRO A ÉL.

-Dame mi Coca-Cola -me dice-.

Yo estoy sorprendido, él coge un botellín de Coca-Cola y se lo saca para fuera. Yo no puedo creermo lo que acaba de suceder. ¡¡HA ENTRADO EN MI CASA SIN PERMIO DE NADIE VIOLANDO MI PRIVACIDAD Y LA DE QUIEN PUIERA HABER DENTRO!!. Salgo detrás de él y le arrebato la COca-Cola que lleva en mano. Dejo la caja de bebida fuertemente en tierra.
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5.-  Mirón.

Cada vez que nos sentamos a comer, él tiene que venir a ver lo que estamos comiendo. A veces le digo lo que estamos comiendo o vamos a comer antes de que venga a mirarlo, solo por no ver cómo se inclina desorbitadamente sobre los platos de comida, pudiendo llegar perfectamente a tocar las copas con sus cabellos.
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Seguro que sueño con más cosas que odio actualmente de él. Por todo esto y mucho más, solo puede decir una frase:

¡¡DIOS (vuestro), CÓMO LO ODIOOO!!

viernes, 3 de septiembre de 2010

El Discutidor Primordial.

Pues sí, otro de mis clientes que ha venido hoy (después de varias semanas). Este cliente cuyo nombre contiene las siglas "M.E.B.", es el discutidor por excelencia del bar. Es una persona que habla más que respira y discute más que habla.

Generalmente suele meterse en temas ajenos, cuyos protagonistas NUNCA tienen la razón o SIEMPRE están equivocados. Pero no se queda sólo ahí. Esta persona es incansable, insaciable, es una máquina de destrucción masiva.

¿¿Sabeis cuantas noches he llorado en la cama pidiendo, por favor, que alguien me deje sordo??

Todos los días que viene me pregunta algo. Algo sobre lo que quiere discutir. Yo suelo evadirlo. Intento ser más seco que una mierda cinco o seis días al sol. Es una persona que se mete con todos, que no se lleva bien cn nadie. Que se mete en conversaciones que no le incumbe. Es un ser despreciable.

Hoy le pongo un cubalibre. Lleno más de medio vaso de "Larios". El subnormal me pide que le ponga más y yo me niego. No estoy dispuesto a perder dinero porque a un borracho le de la gana.

Para el siguiente cubalibre ha estado esperando más de 1 hora a que saliera mi padre al bar. Quería que se lo pusiera él. Mi padre estaba haciendo la cenay no podía hacerlo, así que entro en la barra para ponerselo.

-¡No no no no!, ¡tu hijo no! ¡Pónlo tú!

Yo me quedo a cuadros, y mi padre se niega, pues tiene demasiado trabajo como para andar con gilipolleces de este calibre.

-"M.E.B.", si no te lo pongo yo, no se te pondrá. Mi padre tiene mucho curro.
-Lo pones tú solo si lo pones como yo quiera. Sinó, que lo ponga tu padre.
-¡¡Papa, ponselo tú!!

Al final, mi padre ha tenido que servirlo él.

Este tipo es un moroso de mierda. Cobra los días 1 y 10 de cada mes. Cobra también algunos sabados por trabajos que hace. Pero a pesar de esto, en el bar no vemos ni un céntimo. Hoy lo primero que ha hecho al entrar al bar es jugar 4 € a la máquina tragaperras.

Lo odio por estos simples motivos:

-Llamó golfa a una de mis mejores amigas.
-Me discutió por más de 4 horas que un Terabyte es menos que un Gigabyte (no comments).
-Me insultaba constantemente.
-Hablaba de mí en todo momento.
-Si estás discutiendo con él y te cansas, debes saber que ¡¡NO BASTA CON DARLE LA RAZÓÓÓÓN, EN EFECTO, EL TIO INSISTE Y VUELVE A INSISTIR HASTA QUE LE GRITAS (porque es lo único que te queda hacer) MANDANDOLE CALLAR DESPUÉS DE RECIBIR EL PEOR IMPACTO MENTAL QUE HAYAS PODIDO IMAGINAR (cada vez es peor)!!
-Cuando ve que pierde la razón del tema, intenta cambiarlo constantemente. Si no lo consigue, utiliza una técnica muy avanzada y poderosa. Consta de alzar el volumen de la voz mientras se concomita excesivamente, poner nervioso a todo el que le rodea hasta que se le da la razón. Sólo entonces puede seguir con el mismo tema normalmente.
-UN LARGO ETC.

Sobre este tipo no me queda gran cosa que contar. Es un inútil que no vale ni para esconderse. Es un perro que no sabe trabajar en ningún lado. Es un ser de mente cerrada que piensa que para ser considerado hombre se debe haber ido al menos una vez de putas. Es odiado en todo el pueblo y sus vecinos le hacen la vida imposible.

Conclusión:

Es una de las pocas personas que em desespera. ¡¡¡QUIERO QUE REVIENTEEE!!!

El pedante de mierda vuelve a la carga.

Hace escasos minutos, entra de nuevo el señor cuyas iniciales son "E.R.A." en el bar. Pregunta si los tercios (de cerveza) están frescos. Afirmo con la cabeza y le digo que sí que hay tercios fresquitos. Él insiste preguntando: "¿De verdad que lo están?".

Instintos homicidas me pasan por la cabeza, pero me reprimo y contesto que no, que no hay siquiera tercios en la cámara. El tipo se sonríe y me pide que meta unos cuantos en el congelador. Yo me niego por completo.

Resulta, que siempre soy yo quien se lleva las culpas de que las cosas estallen en el congelador. Es por eso que paso completamente de meter nada allí, aunque lo pidiera el rey Juan Carlos I. Mi padre (dueño del bar) lo sabe.

El mongolio de E.R.A., vuelve a decirme que ponga unos cuantos en el congelador, haciendo lo mismo de siempre: 
"eeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee... *coge aire*, eeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee... pon tres o cuatro en el congelador". Me vuelvo a negar y él me contesta: "Pues ya no quiero nada, no me pongas nada que no me lo voy a beber". Se me queda una cara de desconcierto, pues yo no había dicho nada del otro mundo.

Tras esto entra un cliente habitual. Pide un agua con gas y me dice que se la ponga más fresca de lo que se la puse ayer. CORRECTO, ya que ayer vino cuando pasaba apenas media hora de haberlas puesto en la cámara. Bromeo con él diciendole que eso es imposible porque hoy ni siquiera las había puesto en la cámara y el señor E.R.A. hace: 
"eeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee... *coge aire*, eeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee... en vez de estar perdiendo tiempo con estas tonterías, podrías haber puesto lo que te he pedido y ya estaría a medio refrescar.

Una rabia incontrolable invade mi cuerpo. Siento la necesidad de avalanzarme contra él y cortarle la lengua, sacarle los ojos y contratar unos 14 extranjeros para que se lo follen brutalmente. Pero de nuevo, me reprimo.

Viene un nuevo cliente (al que le quise bromear ocn lo del medio agujero) y me pide un tercio. Le pongo el tercio de la parte superior de la cámara. E.R.A. se avalanza sobre él y coge con ímpetu el tercio que acabo de servir a otro cliente. Lo soba y argumenta: "vale, ponmelo así de fresco, ¿no me habías dicho que no habían frescos?

Una imagen de sesos, intestinos y sangre a montones pasa por mi mente... ¡¡ME REPRIMO MÁS!!

Y beno, qué les voy a contar... el señor E.R.A. es el mismo que discutía sobre los medios agujeros. Estoy segurísimo de que protagonizará más de estas historias porque él es, realmente, el personaje al que más odio tengo de los que entran al bar. Pero no es el único.

Gracias a todos por leerme.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Historia interactiva 01.

CAPÍTULO 1

*



Año 1.236 de la Era de Ártron.

La luna llena interrumpe la extensa oscuridad de la paciente noche. Se observan siluetas en el más profundo mutismo, agazapadas, ocultándose en los lugares más escarpados del terreno.

De repente un sonido inquietante... Un largo y grave sonido que nos daña al oírlo, dejándonos sordos por unos momentos. Y se repite una y otra vez. Una tromba de guerra suena a lo lejos. Mis compañeros tiemblan, todos temblamos, pero nos mantenemos en nuestros puestos.

¡Un fuerte estruendo proveniente de una de nuestras torres! De repente un anillo ígneo rodea el castillo, nuestro mago ha lanzado un conjuro de protección. Centenas de millares de diferentes bestias se dan a conocer a la luz del fuego. Golpes atronadores desde todos los puntos suenan a la lejanía.

Empieza la batalla. Cientos de catapultas envían bolas de fuego dentro de las murallas alcanzando a muchos de mis compañeros, pero yo debo mantenerme firme, esperando mi hora para honrar mi nombre. Ya se divisan los arietes, siendo arrastrados hacia nuestras murallas como veloces gusanos.

Un martilleo incesante. Es el enemigo haciendo ruido sólo para asustarnos, y parece que lo está consiguiendo. El ejército espera  inquieto, recordando por qué están en sus posiciones, recordando a sus familias y amigos, a sus caídos; recordando anteriores batallas, los cuerpos mutilados, la sangre, las heridas que sanaron y las que no; etc.

Nuestros arqueros empiezan a actuar. Fijan sus flechas en los portadores de catapultas, torres y arietes. Un mar de silbidos inunda nuestros cuerpos, son las flechas volando sobre nuestras cabezas. Algunos de mis compañeros empiezan a rezar mientras ven cómo se acercan las torres cargadas de bestias con la intención de destruirnos.

¡Un abrumador Silencio!, ha parado el martilleo, las catapultas exhaustas cesan en seco. Uno de los arietes ha destrozado la entrada y los Pesados están en sus posiciones, esperando la entrada de a saber qué tipo de bestias. ¿Qué pasa? Todos nos miramos... ¿ahora qué? El corazón nos late más rápido que nunca, el miedo se apodera de nuestro cuerpo, todos vacilamos.

Todos menos él, mi amigo de la infancia. Sin hacer ningún gesto cabalga hacia la puerta de las murallas desde la entrada del castillo. La tierra comienza a temblar y sin dudarlo todos los defensores lo siguen. Y tras ellos vamos nosotros, los guerreros sin estrella. Los arqueros, apostados en la muralla, reanudan sus actos bélicos, alcanzando con éxito sus objetivos.

Corremos hacia la puerta de entrada mientras los Pesados se apartan para dejarnos salir. Yo estoy en el centro del ejército. Tardo demasiado en salir. Nuestro hechicero está lanzando diferentes conjuros, la mayoría de protección sobre las murallas, él se encargará de impedir que entren. Se oyen caer las torres, los arqueros están haciendo su trabajo.

Al fin salgo. Las hachas vuelan como mariposas hacia sus flores, las lanzas pasan rozando nuestras cabezas haciendo retroceder a un gran número de soldados. Ya estamos batallando. Esto es un caos, los cánticos desafinados de las espadas chocando entre ellas, los gritos mudos de los heridos, las armaduras retumban golpeando contra el suelo, los caballos gritan su agobio por las cuatro patas. Esto no tiene fin. El avance se dificulta cada vez más, no hay espacio en el suelo para pisar, el rojo tiñe toda la extensión. Gritos en la noche. La caída de catapultas y torres aumenta la confianza de nuestro ejército. Ahora sabemos que vamos a vencer.

Un frio irritante afloja mi cuerpo, me han alcanzado. No es hora de asustarme, el invasor debe caer. Extraigo la flecha de mi costado derecho con gran rapidez y veo cómo brota la sangre de mi cuerpo, pero debo seguir. Ahora es mi turno, nuestras espadas centellean sobre ellos, no nos pueden parar. Todo nuestro ejército está fuera, ninguno se libra de la angustia de nuestro trabajo, los ojos desencajados en medio de ríos de sudor, es lo único que mostramos.

Empiezo a desfallecer, noto como el cansancio y el dolor invaden mi cuerpo, llegando a todos los puntos que debo utilizar para cumplir mi cometido. Giro la vista y observo a centenares de mis compañeros abatidos. Sus cuerpos están tirados sobre la llanura carmesí… mis amigos… mis hermanos… Me levanto con furia, y me esfuerzo por seguir con mi obligación. Ya he arrebatado la vida a al menos 120 bestias. Aún quedamos muchos soldados y podemos acabar con esto.

Hemos mermado considerablemente las fuerzas del ejército invasor. Esas bestias empiezan a retirarse. Corremos tras ellos por los angostos desfiladeros. Muchos de ellos aún se dan la vuelta y siguen luchando. Mientras tanto los arqueros de nuestras murallas cesan su labor. Conforme vamos avanzando, observamos cómo los arqueros de nuestros invasores toman, al fin, su parte en esta batalla. Esto nos obliga a retirarnos rápidamente.

Mientras corro siento que ya no puedo más. Me desplomo. Dos soldados me recogen al verme caer y me llevan hacia el castillo. Mis pies están siendo arrastrados por tierra mientras me apoyan en sus hombros. Sólo tengo fuerzas para preguntar por el príncipe, mi gran amigo. Ha sido abatido…

La claridad del alba despeja la fría sombra de la noche. En el centro de la plaza, el rey se despoja de su yelmo y lo deja caer al suelo. El agotamiento se palpa en el ambiente, todos esperamos, pero él nos mira. Él solo observa los alrededores con la cara descompuesta. El silencio gana esta nueva batalla, él lo sabe, todos lo sabemos.

Todo ha terminado. Miles de estatuas agotadas llenan la ciudad. El dolor de lo sucedido sólo es percatado por los llantos de la reina, en lo alto de la torre.

Alguien viene a verme a la enfermería, es el hermano menor del príncipe. Quiere nombrarme capitán de su guardia personal por mi valentía y resistencia en la batalla y encomendarme una misión.
 
-Quiero que pienses deliberadamente en lo que voy a pedirte. -me dice- Se que mi hermano mayor era un gran amigo tuyo y por eso creo que serás el hombre idóneo para este trabajo. Tienes que encontrar al culpable de esta masacre. Si aceptas esta misión, quiero que me lo traigas, vivo o muerto. Tráemelo a cualquier precio, sea quien sea.
 
Cuando el hermano menor del príncipe abandona mis aposentos, observo como una luz blanca se posa a mi vera. Una luz que se diluye en la estancia, formando el cuerpo del hechicero real.

-Hola hijo. -dice- ¿Cómo te sientes?, te estuve observando durante toda la batalla. Realmente mereces el puesto que se te quiere otorgar en la realeza. He oído lo que el príncipe Áren quiere que hagas. No estoy de acuerdo con ello. Alguien como tú debe quedarse en la ciudad para adiestrar a las unidades que cubrirán las bajas. He tenido una visión.
 
Esto me confunde. Nunca un hechicero había hablado a un soldado sobre sus visiones. Muestro una cara de asombro y con cierto grado de desconfianza.
 
-Dentro de poco el enemigo habrá rehecho sus filas y volverá a la carga. El rey ya ha tomado medidas y ya están reconstruyendo la ciudad. La gente ha sido evacuada y sólo quedamos soldados. Necesitamos tu ayuda para combatir y entrenar a los guerreros, no tenemos mucho tiempo. Piénsatelo hijo.
 
Pasan dos semanas para mi total recuperación. Debo dar una respuesta al príncipe. ¿Qué debo hacer?, ¿salgo en busca del invasor o entreno a las unidades?
 

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Decidid vosotros, lectores, con qué respuesta continúa esta historia.

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Tormenta electrica.

Pues sí, en efecto.

Anoche a las 04.07 AM me "despertó" un estruendo extraordinario. Primero vislumbré un impactante haz de luz blanca que nacía sobre mí y surcaba el cielo en dirección noroeste perdiéndose tras las montañas. A los pocos segundos oí el citado estruendo y debo decirlo, me impactó. En ese momento me asusté ya que nunca jamás, en mis 20 años y 42 días de vida, hube oído algo similar. Lo primero que pensé fue en la posible caída de un avión.

Ese fragor, duró al menos 8 segundos, algo que yo nunca había visto y fue entonces cuando (al ver que no se detenía) se me ocurrió apostar mis dedos sobre la pared más próxima que encontré y noté como todo el edificio temblaba, lo que aumento el nivel de pavor en mi cuerpo.

Un minuto más tarde y después de una serie de repetidos relámpagos (de menor intensidad), saltaron los PIA (Pequeños Interruptores Automáticos) del bar. Cogí la linterna portátil (que tengo siempre a mano) y me dispuse a subir a la terraza del bar para bajar a mis perros (tanto por el agua que empezaba a caer como por los rayos). Esos malditos canes que siempre hacen caso omiso de mis palabras.

Mientras subía las escaleras de metal (con cierto yuyu por los rayos y su cercanía), iba pensando en matar a los animalitos a los que pretendía proteger y beber su sangre en un ritual por hacerme subir las escaleras a esas horas de la mañana y con la lluvia que estaba cayendo...

Tras varios intentos por sacarlos de su casita (construida en la terraza) lo logré, y los dos bichos bajaron las escaleras y se metieron en la casa. Yo resbalé y se me cayó la linterna al patio (OMG). Tuve que bajar las escaleras aprovechando cada relámpago que pasaba por encima de mi (que no eran pocos) para ver algo (la escalera está muy deteriorada y no es fiable 100%).

Finalmente consigo llegar abajo y voy corriendo a buscar la linterna. Dichosamente no le ha ocurrido nada y funciona bien, ha ido a parar debajo de unos cajones que hay debajo de las escaleras. Voy a mi habitación y me cambio de ropa manteniendo la linterna cogida en la ropa.

Unos segundos más tarde (sobre las 04.12) se levanta mi madre diciendo "¿QUÉ COÑO HAS HECHO?". Naturalmente, tenía que elegir entre callarme o contestarle nerviosamente y decir algo que puede sonar muy mal (no sé el qué, cualquier cosa). Decido callarme y decirle que está lloviendo a mares y que no hay electricidad. Se levanta mi padre y hace algo raro en el corral (creo que levantar la trampilla, algo que a mí no se me había ocurrido). Ambos se acuestan.

Un estrepitoso y cercano trueno se oye de repente, y tras este, se levanta mi hermana. Pregunta que qué ocurre y tras la respuesta se acuesta, dejándome a mí con un: -.-'.

Salgo al bar (naturalmente, la alarma no funciona) y se me pasa una idea por la cabeza: "Si no hay electricidad... ¡¡hoy me libro de abrir el bar!!". Me asomo a la calle, y hay un auténtico río marrón bajando por la calle. Un río al que le faltan tres o cuatro dedos para entrar en el bar. Entro a la barra e intento accionar el PIA, no funciona, salta una y otra vez. Solo me queda esperar.

El agua sigue cayendo y los truenos y relámpagos siguen produciéndose en una gran cercanía. Después de varios minutos observando cómo llueve (algo que me ha gustado desde pequeño), un rayo ilumina la calle y se oye súbitamente un fuerte estruendo, dando la sensación de que el cielo se ha quebrado. Esto me hace pensar, si no ha pasado siquiera un segundo entre el haz de luz y el sonido del trueno, LA TENGO JUSTO ENCIMA.

Sobre las 04.40 todo empieza a calmarse, la lejanía de los truenos y el cesar de la lluvia  me producen una notable tranquilidad. Entro en la barra, activo el PIA y pienso: "Mierda, funciona, en 110 minutos tengo que abrir el bar. Buenas noches".

05.40. Despierto a mi hermana para que limpie el bar (como habíamos acordado la noche anterior). Diez minutos después me levanto y me preparo para abrir el bar. Trabajo hasta las 10.00, y converso con varios clientes sobre lo sucedido. Casi todos afirman haberse asustado durante esta noche y os digo:



NO ES LO MISMO LEERLO QUE VIVIRLO, REALMENTE ASUSTABA.